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Historia de CODESA
La Compañía Omnibusera del
Este S.A. (Codesa) cumplió en el año 2006 los 70 años
de actividad en el departamento de Maldonado. Son siete
décadas al servicio de la comunidad trasladando pasajeros.
Hemos sido testigo del crecimiento
urbano y la transformación departamental, y al mismo
tiempo siempre procuramos ante cada nuevo desafío,
la implementación de la respuesta más adecuada.
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Ubicándonos en la época
de la fundación de Codesa, nos remontamos al año
1935 donde el país estaba sumido en la dictadura
de Gabriel Terra; y otro hecho que marcó historia
fue el 24 de junio de ese año cuando en Medellín
(Colombia) un accidente le costaba la vida a Carlos Gardel.
Fueron sucesos de fuerte impacto, que conmovieron –
de distinta manera – a la población del país.
En 1936 visitaba nuestro país el presidente de Estados
Unidos Franklin D. Roosevelt, como acontecimiento de mayor
repercusión del año. En Maldonado ejercía
como Intendente Municipal el agrimensor Raúl Odizzio
y se desempeñaba como Secretario General Julio C.
Marpons.
En San Carlos , donde las fuerzas vivas –
denominación genérica que se atribuye al conjunto
de ciudadanos de mayor presencia intelectual y ejecutiva
– desplegaban un accionar constante, se destacaban
Juan Barbé, Antonio Fernández, Pedro Tamón,
Aura Ferraro de Molina Salas, Celestino J. Rapetti, Orosmán
Curbelo Cal, Eduardo M. Capandeguy, Alejo Fernández
Chávez, Águeda Castellano Suárez, Arturo
Mata y Vía, Blanca E.Ferraro, Celedonio Iriondo Garino,
Darío Borges, Carpio Cal, Luis M. Maurente y un grupo
de hombres con inquietudes empresariales, que procuraban
dotar a la ciudad y el departamento de aquellas cosas que
aún se carecía. Y como expresión del
espíritu emprendedor y quijotesco de Carlos y Enrique
Cugnetti, de Orestes Gómez, Moisés Salgado
y Leon Maisterra nació lo que en un comienzo se denominó
“Cooperativa de Ómnibus San Carlos –
Punta del Este”.
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Era un ambicioso proyecto basado en la voluntad, el sacrificio,
el conocimiento, el compromiso y la conciencia de la importancia
del emprendimiento.
El 15 de diciembre de 1936 la población
de San Carlos asistía con dolor al fallecimiento
en Montevideo de uno de sus hijos predilectos: Jacinto M.
Alvariza. |
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En este marco histórico es que en San Carlos nace
la vieja y famosa “Cooperativa”, que así,
y con cariño, la siguen llamando los más antiguos
pobladores de la ciudad. Los comienzos – que siempre
los comienzos son una mixtura de esperanza y dificultades
– no fueron para nada sencillos.
Al comienzo los coches eran 8 o 10 y se utilizó
hasta el ómnibus de un colegio católico. Había
coches de muy pocos asientos y varios pasajeros viajaban
parados.
El pasaje a Punta del Este costaba 15 centésimos,
pero en algún momento surgió la competencia
de camiones que trasladaban a los obreros y cobraban menos.
En aquella época se levantaba pasaje a domicilio,
por lejos que éste quedara. Se tenía un pizarrón
para anotar los levantes.
Hubo que enfrentar momentos muy duros pero con el pasaje
del tiempo la situación fue mejorando. El arreglo
de los coches – que hasta entonces se hacía
en la calle – se trasladó a un taller que estaba
enfrente a lo que es en la actualidad la Terminal de Ómnibus
de San Carlos.
Las cosas de a poco se fueron acomodando, la empresa fue
logrando el ordenamiento que necesitaba y de esa manera
fue saliendo a flote.
Cabe recordar que también existió
en San Carlos la empresa Francero que trasladaba pasajeros
a la Estación del ferrocarril. En el regreso hacia
el centro de San Carlos transportando personas provenientes
de Rocha, José Ignacio y Garzón, las cuáles
trasbordaba a Cooperativa para que pudieran continuar hacia
Maldonado o Punta del Este.

En diciembre de 1957 la “Cooperativa”
cambia de nombre y pasa a denominarse “Compañía
Omnibusera del Este Sociedad Anónima” , razón social que mantiene hasta la actualidad.
La importación, orientada a la renovación
y al crecimiento patrimonial y ajustada a las disposiciones
que han estado vigentes (a partir de 1976 no se permitió
la entrada de unidades carrozadas, por lo que reiteradamente
se adquirieron chasis y se recurrió a los servicios
de empresas nacionales) fue pautando también el desenvolvimiento
empresarial y marcando el propósito rector de la
mejora continua.
Después de 1990 se permitió
el ingreso de unidades armadas en Brasil y a partir de 1992,
utilizando el mecanismo de leasing, también se concretaron
importantes negociaciones.
En el pasado año 2006 – por ser
el del 70 aniversario de una compañía que
no olvida sus raíces, su integración, sus
pioneros y el sacrificio que supone superar escollos para
estar siempre presente – está impregnado de
un entendible sabor a regocijo y una legítima sensación
de orgullo por las etapas cumplidas.
Néstor
Ortiz Molina - Periodista |

| En
el año 49 se implementó por primera vez
el uniforme para los empleados, era un mameluco como
de jardinero.
Junto con ello
se comenzaron obtener otros beneficios para los trabajadores
como el Seguro por Enfermedad y la Asignación
Familiar. Entonces fue que se constituyó la
Caja que estaba en Olivera y 25.
La ruta en la década del
50 era pésima, de balasto, muy angosta, y cuando
llovía, peligrosísima.
Abelardo
Goitia
Pionero
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Una
empresa inteligente con un proceso de 70 años
acompañando la vida del departamento. Unos pocos
hombres, con imaginación y fuerza, la iniciaron
hace setenta años. Otros la continuaron y la
adaptaron a las exigencias del nuevo tiempo. Cuando
Punta del Este estaba despertando llegó la época
de la construcción y demanda de mano de obra.
Había que trasladar a la gente; más coches
y más horarios. Y aquellos hombres aceptaron
el desafío, trajeron nuevas unidades, agregaron
más personal y ofrecieron mejor servicio.
Toda esa demanda
había que sincronizarla, adaptando el servicio
a las exigencias del usuario. En San Carlos, pero
también en la zona balnearia. Todo se logró
con la visión de aquellos hombres, más
el aporte consciente del personal, que fue gratificado
dentro de sus posibilidades.
Llegó el momento de tecnificarse y hubo que
hacer el esfuerzo. Se hicieron las nuevas oficinas
de la Agencia Maldonado, amueblada y equipada correctamente.
Luego se compraron en Brasil cinco Caios, aumentando
en forma considerable la flota. Se dió comienzo
a una nueva forma de cooperación y aporte a
la sociedad, concediendo pasajes a estudiantes y jubilados.
Accediendo al pedido del usuario en zonas y horarios
solicitados. Extensión de recorridos. Traslados
de Cedemcar (Centro Deportivo Municipal Carolino)
a la piscina de Maldonado, de discapacitados a diferentes
lugares. Traslado gratis los domingos a jubilados.
Todo un enfoque nuevo de servir y producir.
Luego apareció la posibilidad
de adquirir la empresa Olivera Hermanos de Maldonado.
Gente con visión de futuro gestó la
idea y en forma por demás inteligente realizaron
la operación, anexando 30 unidades de la zona
urbana de Maldonado, la agencia y compromiso de mantener
el personal. A pesar de todo, han logrado una empresa
estabilizada, que está en marcha; una familia
de gente visionaria que mira hacia el futuro sin despegar
los pies de la tierra, sabiendo que después
del esfuerzo vienen los frutos”.
Juan González
Barrios - Historiador
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El directorio
actual está integrado por Pedro Nimo (presidente),
Carlos Salgado (vice – presidente), Nelson Clavijo
(secretario), Gerardo Cabrera (pro –secretario) y
Pablo Brito (tesorero).
Pedro Nimo
– Director de Codesa
En la década del 70 uno de los mayores
obstáculos estaba dado por la propia naturaleza de
los meses invernales ya que la acumulación de lluvias
al sur de la ciudad generaba inundaciones que clausuraban
el paso hacia Maldonado. Había choferes que con gran
pericia lograban pasar los ómnibus, y de esa manera
mantener el servicio en el tramo Maldonado – Punta
del Este. Algunos carolinos iban en tren hasta Maldonado
y allí reenganchaban con nosotros, aunque en oportunidades
ni el tren era solución.
Los años 80 estuvieron marcados por
el auge de la construcción.
La intensidad de la demanda que se generaba en esa época
llevó a la extensión de los horarios y esto
comenzó a repercutir en inasistencias del personal.
Se trabajaba mucho, se hacían muchas horas, y en
ocasiones el descanso se hacía necesario.
Con el tiempo se aumentaron los servicios por Roosevelt
y la costa y se mejoró la prestación a La
Barra.
Somos concientes del compromiso que tenemos
con la población, porque ella es la que nos ha permitido
existir, crecer y estar donde estamos; la obligación
es de mantener la empresa y conducirla exitosamente hacia
el futuro.
Codesa realizó una donación
a la intendencia con el propósito de que dicha unidad
cumpliera funciones de policlínica.
Con las autoridades municipales de todas las épocas
hemos mantenido siempre un relacionamiento muy correcto
porque la empresa es totalmente apolítica. A nosotros
nos preocupa desde siempre el aspecto social, somos conscientes
de lo que la gente significa y que sin ella no caminamos.
El futuro es difícil predecirlo, brindamos
un buen servicio y estamos dispuestos a explorar nuestro
funcionamiento para corregir errores.
Trabajamos constantemente en hacer viable la renovación
de flota y mejorar ciertas líneas.
Siempre tuvimos un boleto obrero. Hoy estamos
brindando un 25% de descuento en ese tipo de abono mensual
con una validez de 40 días. Puede ser por 30, 40,
50 o 60 viajes, que antes sólo existía el
abono de 60 pasajes. También existe el abono de estudiante
con un 50% de descuento. La intendencia en este momento
a los alumnos del primer ciclo que viven a más de
un kilómetro del liceo les paga el 40% de ese abono
de estudiante. Los jubilados y los menores de 12 años
viajan gratis los domingos, pero además la empresa
se ha adherido a celebraciones tales como el “Día
del Niño”, “del Abuelo” o “de
la Madre”.
No sólo que utilizamos cubiertas de
las mejores, aceite de buena calidad para que los motores
funcionen bien y buen combustible, sino que también
realizamos controles diarios en los vehículos, algo
que requiere tiempo.
Nos costó entablar una buena relación
con el personal de Olivera, porque la empresa era manejada
diferente, de otra manera, y bien dicen que “cada
maestrito con su librito”. Por suerte se han ido limando
asperezas.
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Nelson Clavijo – Director de Codesa
En los inicios las primeras líneas
que funcionaron era la línea 5 que era San Carlos,
La Barra y Manantiales, las líneas 1 y 2 a Punta
del Este, la 3 a San Rafael y la 20 de Maldonado a Pan de
Azúcar.
En esa época había muchas dificultades
en cuanto al traslado de pasajeros porque la industria de
la construcción atravesaba por un buen momento y
la demanda de servicio era importante.
Las zonas de los recorridos sufrieron importantes
modificaciones, La Barra era un balneario con poca gravitación,
con el paso de los años, se fue gestando una gran
transformación hasta llegar a ser lo que hoy en día
conocemos.
En aquél tiempo muchas cosas eran distintas. La gente
viajaba a Punta del Este entre las 5 y las 8 y regresaba
entre las 18 y las 19 horas. La zona de Cantegril estaba
bastante despoblada, no como hoy que Maldonado y Punta del
Este están unidos.
Los años 69 y 70 fueron de transformaciones,
se importaron 10 unidades procedentes de Argentina, lo que
posibilitó el retiro de los coches chicos, cuya permanencia
ya se consideraba insostenible.
Actualmente la empresa se compone con capitales
y trabajadores carolinos. En una época el 100% del
personal era también oriundo de San Carlos pero esa
situación se ha modificado por la demanda laboral
que existe en el país y que ha hecho llegar hasta
estos lares a muchas familias de los departamentos limítrofes.
Nosotros palpitamos con orgullo este nuevo
aniversario, porque vemos que en un contexto de muchas empresas
que ya no están, la nuestra sigue vigente, viva y
alentando fervorosos deseos de progresar.
No debe haber personas en San Carlos, desde
niños a adultos que no hayan utilizado alguna vez
los servicios de nuestra compañía. Codesa
cumple una función social fundamental trasladando
gratuitamente a personas minusválidas y no videntes
colaborando con la sociedad en su conjunto.
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Carlos
Salgado – Director de Codesa
Somos la única empresa que va quedando
en San Carlos, oriunda de la ciudad, que se ha mantenido
y crecido. Todos tenemos el conocimiento de empresas que
han venido, han dado trabajo a mucha gente y después
han cerrado. Podrían recordarse la aceitera, el frigorífico
y varios emprendimientos más.
Codesa se ha mantenido porque ha tenido una política
– algunas veces demasiado conservadora – pero
muy segura, y eso significó durante la crisis un
respaldo impresionante.
Hay que saber medir el momento en que conviene ser conservadores
y el momento en que conviene dejar de serlo y para eso contamos
con jóvenes.
La empresa tuvo un avance muy importante
con lo que significó la compra de Olivera, evidentemente
fue un importante aumento patrimonial.
Las empresas de transporte no marchan
con directores, funcionan por los funcionarios que mantienen
los coches limpios, los mecánicos, los choferes que
salen a la calle y por los que tratan bien al público. |
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Pablo Brito
– Director de Codesa
En Codesa hemos acompasado los cambios amoldándonos
a los requerimientos actuales y manteniendo la excelencia
que la empresa ha tenido siempre como meta, pensando permanentemente
en la seguridad y comodidad del usuario.
En la actualidad la preocupación mayor
está por el lado del combustible, que ahora supone
un precio mayor que lo que era antes.
Siempre estamos viendo lo que hacen las empresas
grandes y estudiando la viabilidad de los cambios. La boletera
electrónica, por ejemplo, sería para nosotros
un gran avance, porque simplificaría muchas cosas,
para los controles fundamentalmente.
La reforma que hicimos en la sede central
era muy necesaria, fundamentalmente por razones de seguridad. |
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Gerardo
Cabrera – Director de Codesa
La historia comenzó con mi abuelo
Juan Antonio Cabrera, siguió con mi padre y continuó
conmigo. Yo ingresé a Codesa en el año 83
y lo hice como empleado de la Agencia Maldonado. Después
de trabajar 3 o 4 años en ese lugar y debido al fallecimiento
de uno de los directores, fui transferido a San Carlos.
Pasé a ocupar un lugar en el directorio y a trabajar
como Encargado de Taller.
Serían cuatro generaciones, porque
ahora también un hijo mío se desempeña
en tareas administrativas. Hay varias situaciones similares,
porque también en los casos de Pedro y Pablo, sus
respectivos padres fueron puntales de la compañía.
Algunos compañeros ya se retiraron, otros vendieron,
pero nosotros todavía seguimos por la senda.
Ahora estamos pensando en continuar con la
renovación de la flota. También aguardamos
por la nueva tecnología, las máquinas expendedoras
de boletos.
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